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martes, 22 de agosto de 2017

Estudios sobre racionalismo crítico: Reseña y comentarios a A regimented and concise exposition of Karl Popper´s critical rationalist epistemology – Danny Frederick

Alejandro Guevara Arroyo
                 

0.                      Esta es una breve reseña de un documento escrito por el racionalista crítico Danny Frederick[1]. El texto reseñado ya es en sí mismo una clasificación sintética de la obra de otro filósofo: el más connotado falibilista del siglo XX, Karl Raimond Popper (1902-1994). Un poco más adelante justificaré la redacción de este material.
  A partir del número 1 se encuentra la reconstrucción del texto de Frederick (en tipo letra regular). He puesto en negrita sus definiciones clave. Por otra parte, aclaro que he introducido algunos comentarios complementarios de mi autoría. Se encuentran redactados en cursiva, precedidos por ‘nota bene’ y finalizan con asteriscos.
Mi objetivo con esta reseña es difundir en el medio hispanohablante las pertinentes y clarificadoras distinciones de Frederick. 
1.                       A pesar de su fama, existe una comprensión fragmentaria, incompleta y superficial de los alcances e importancia de la teoría del conocimiento de Popper. Esto es cierto aun dentro de círculos intelectuales académicos. Estas graves deficiencias pueden haber sido promovidas por el propio pensador vienés: fue frecuentemente ambiguo y enemigo de precisiones y definiciones. Por ello, se requiere formular un conjunto de clasificaciones estipulativas mediante las cuales obtener una visión tanto panorámica como precisa de esta (meta) teoría del conocimiento.
El filósofo contemporáneo Danny Frederick parte de este problema y para solucionarlo sugiere una exposición regimentada y precisa de la epistemología popperiana que estimo de considerable utilidad[2].  
2.                      Clasificaciones y precisiones
a.                      Meta-teoría sincrónica o sobre la estática del conocimiento científico[3]:
La meta-teoría sincrónica trata sobre características y relaciones del contenido intersubjetivo del conocimiento; esto es: enunciados, argumentos y teorías. Presentemos las definiciones de Frederick:
E: un enunciado empírico es aquel que es falsable.
B1: Un enunciado básico es un enunciado que cumple dos condiciones necesarias:
(a)                  Tiene la forma “existe un α en la región espacio-temporal k”. ‘k’ entra por cualquiera término cuyo referente es una cierta región del mundo o punto espacio-temporal.
(b)                  α entra por cualquier término cuyo referente es una propiedad observable (i.e. una propiedad que podríamos observar).
En otras palabras, B1 es un enunciado que describe un acaecimiento que podríamos observar.
Nota bene:
(i)                      Recuérdese que Popper no fue un filósofo fenomenista, sensualista o positivista sobre las propiedades observables (al modo de Berckley, Russell o Schlick). Por ello, el contenido de cierta clase de propiedades observables intersubjetivamente relevantes no se pueden reducir a los procesos de recepción sensorial o perceptual. Esto fue tempranamente aclarado por Popper en el capítulo 5 de su primer libro: La lógica de la investigación científica.
(ii)                    Creo que una condición semántica necesaria para considerar que un enunciado es observacional, consiste en que puedan establecerse intersubjetivamente sus condiciones de verdad.
***
B2: Un enunciado básico aceptado es aquel que un conjunto de observadores admite como efectivamente descriptivo de un acaecimiento (v.g. la situación β puede ser descritas por el enunciado “en este momento está lloviendo en x lugar”).
Nota bene:
(i)                      Justamente, una condición necesaria de este acuerdo consiste en que exista consenso en la contribución semántica de los términos a las condiciones de verdad del enunciado básico en que aparecen. En otras palabras, ha de existir acuerdo en el sentido de los términos que aparecen en un enunciado básico.
Este acuerdo es –por supuesto- tentativo y puede ser levantado por distintas clases de razones. Una de estas -especialmente interesante- es que el enunciado se enfrente a estados de cosas en que no es posible decidir si se aplican o no sus términos –que hasta entonces no eran vagos-. En otras palabras, que a los términos les sobrevengan dificultades semánticas debidas a lo que F. Waissman llamó textura abierta del lenguaje.
Por cierto, es posible que –en las ciencias- estos acuerdos se generen exclusivamente a partir de compromisos morales y/o políticos de los participantes. Sin embargo, es importante no exagerar la importancia de este hecho. Con respecto a esto, sensatamente, Noretta Koertge ha apuntado lo siguiente: “Although it is fashionable in philosophy of science today to deny the legitimacy of talking about the scientific method, nevertheless, a central part of science education comprises methods of avoiding error: everything from rinsing test tubes with distilled water to the “gold standard” of randomized experimental design. A large number of these operational norms have the explicit function of insulating scientific results from the interests and ideologies of scientists. Cognizant of the folk wisdom embedded in the aphorism “the wish is father to the thought”, scientists systematically use instruments to replace subjective judgments and double-blind experiments to insulate their findings from their own expectations (“New Age” Philosophies of Science: Constructivism, Feminism and Post-Modernism (Forthcoming in British Journal for the Philosophy of Science 51 (2000), 667-683, 6). 
***
F1: un enunciado es falsable si y sólo sí (≡) es inconsistente con algún enunciado básico que describe un acaecimiento reproducible. 
Nota bene:
Sobre la idea de acontecimientos reproducibles hay varios asuntos interesantes que comentar: Es obvio que dos acontecimientos siempre son diferentes en al menos un aspecto o propiedad. Por ende, decir que se ha reproducido un acaecimiento γ o que estamos frente al mismo acaecimiento, quiere decir que se ha reproducido un acaecimiento que tiene el mismo conjunto determinado de propiedades que un acaecimiento anterior (o que se está observando un acaecimiento que posee el mismo conjunto de propiedades que otro acaecimiento). Nada obsta, sin embargo, para que existan otras propiedades en cada uno de los acaecimientos en cuestión. De forma que sustentar que estamos ante un acaecimiento reproducible requiere necesariamente ubicar el conjunto de propiedades o características que serán relevantes, excluyendo de nuestra atención aquellas que no lo son.
Propongo que entre más precisa es la delimitación de ese conjunto y de sus integrantes, ese acaecimiento tiene un mayor valor como posible falsador. Por lo demás, esto que digo es una descripción de una práctica ya existente y –además- epistemológicamente deseable.
Metafóricamente, podríamos imaginar una escala de clases de acaecimientos más o menos valiosos para la falsación. En el extremo superior tendríamos a los acaecimientos experimentales desarrollados en laboratorios físicos o químicos. En el extremo inferior se encuentran los acaecimientos que forman parte de las investigaciones ‘cualitativas’ (v.g. algunas de la sociología).
***
F2: un enunciado es falsado si y sólo sí (≡) es inconsistente con un enunciado básico aceptado que describe una situación reproducible.
M: un enunciado metafísico es aquel que no pertenece ni a la lógica ni a las matemáticas y que es infalsable.
S: un enunciado científico es aquel que en conjunción con (i) ciertos enunciados básicos aceptados, (ii) con cierto conocimiento presupuesto y (iii) asunciones hipotéticas implica al menos alguna nueva predicción falsable que –sin embargo- no es falsada.
Nota bene:
(i)                      Debe entenderse predicción como un enunciado básico aceptado implicado por el enunciado científico (en conjunto con los otros enunciados mencionados). En este sentido, nada obsta para que se considere que una observación sobre acaecimientos que sucedieron en el pasado (o que están sucediendo) es una predicción.
Quizás sería mejor hablar de implicaciones empíricas u observacionales, y no de predicciones.
(ii)            De forma que para que un enunciado sea considerado S requiere tener consecuencias falsables. Para que sean falsables, requieren ser enunciados empíricos u observacionales (E). Ahora, para tener implicaciones empíricas u observacionales falsables, es necesario que aquel enunciado esté en conjunción con cierto –conjunto de- conocimiento de base (que también es un conjunto de enunciados). 
Ahora, si definimos muy laxamente los límites de este conjunto, el conocimiento de base puede terminar siendo todo el conocimiento teórico en un momento dado.  Obviamente, este sentido laxo de conocimiento de base no es útil. Por lo demás, nada nos obliga a definir ese término de esa forma. El sentido del término conocimiento de base debe ser más amplio, de forma que su referencia sea más estrecha: conocimiento de base es un conjunto de enunciados (explicitados o explicitables) sobre los que existe un acuerdo pragmático de su relevancia teórica al conjuntarse con el enunciado S, para así inferir implicaciones empíricas que son falsadores potenciales de ese S.
(iii)                  Así considerado, puede suceder –por diversos motivos- que se abandone ese acuerdo.

***
Frederick llama la atención sobre un aspecto interesante: así modelizado, muchas hipótesis fundamentales (i.e. muchos enunciados) tradicionalmente considerados científicos (v.g. la leyes fundamentales de la física newtoniana), no son falsables a menos que estén en conjunción con ciertos enunciados básicos aceptados, conocimiento de base y asunciones hipotéticas. Si no son falsables, no son empíricos. Por tanto, son enunciados que caen bajo M.
Esto es correcto. Sin embargo, parece prudente diferenciarlos de otra clase de enunciados. Veamos:
PM: Un enunciado puramente metafísico es aquel que no es falsable y de cuya conjunción con enunciados básicos aceptados, conocimiento de base y asunciones hipotéticas no se infiere una implicación empírica (o predicción) nueva y falsable.
Nota bene:
(i)                      Es interesante notar que un enunciado PM puede transformarse en S. Asimismo, puede darse un cambio en el conocimiento de base que tenemos en cuenta, en los instrumentos técnicos de observación mediante los cuales establecemos enunciados básicos aceptados y/o en las asunciones hipotéticas. Debido a cualquiera de estos cambios, un enunciado que en cierto momento cae bajo PM, puede luego pasar a formar parte de S.
(ii)                    Es relevante tener en cuenta que un enunciado (o una tesis) puede dejar de ser M o S y pasar a ser PM. Esto se da si un S es conjuntado con otros enunciados o normas que excluyan la relevancia refutatoria de cierta falsación (o incluso de toda clase de crítica empírica). Popper le llamó a tales enunciados o normas estratagemas ad-hoc. Estas deben distinguirse de las meras correcciones, que sí están justificadas epistemológicamente.
En otro trabajo, Frederick redefinió la noción de corrección o estratagema ad hoc de forma que se diferencie de otras correcciones epistémicamente aceptables. Señaló: “An amendment to a theory that removes the inconsistency generated by a falsification but explains nothing new need not be ad hoc if it exemplifies a different way in which one theory may be better than another, for example, by being simpler. However, an amendment to theory is ad hoc if the only way in which it is better than the prior explanation is in avoiding the inconsistency that the falsification engendered” (15 December, 2016, What is wrong with ceteris-paribus law-statemets? (Draft). Visible mediante el vínculo: https://independent.academia.edu/DannyFrederick).
Las estratagemas correctivas ad-hoc forman parte de lo que Hans Albert llamó estrategias de inmunización contra la crítica racional. Obviamente, bajo tal nombre caen aspectos y/o enunciados racionalmente dis-valiosos. Ampliaremos un poco sobre este asunto más adelante.
***
b.                      Meta-teoría diacrónica (o sobre la práctica) del conocimiento científico.
Nota bene:
Esta meta-teoría diacrónica es –no podría ser de otra forma- un modelo de cierta realidad. Quiere decir que ahí se seleccionan algunos elementos y algunas características de ciertos acaecimientos, pero se excluyen otros. Algo que no se menciona con frecuencia es que la realidad que Popper pretende modelizar es cierta práctica social: la de la justificación en las ciencias. Esta práctica justificativa tiene muchas (clases) de características y está determinada de muchas formas. Empero, Popper pone énfasis en características y determinantes que permiten considerarla racional. Se asume que la racionalidad es valiosa (ver, Popper, La Sociedad Abierta y Sus enemigos, capítulo 24). El pensador vienés conjetura que los determinantes más importantes de esta práctica justificativa racional son ciertas instituciones (normas) que regulan esas prácticas y sus contenidos. He aquí el –tantas veces dejado de lado- giro institucional popperiano para la filosofía de la ciencia[4]. La idea es que estas normas están efectivamente presentes en la práctica científica valiosa (i.e. racional): se trata de la institución de la crítica racional. Por supuesto, estas normas pueden incumplirse, pueden dejarse de lado, pueden ser incompatibles con otras instituciones e incluso hay periodos en la historia en que casi han desaparecido. Por lo demás, nada impide que tal tradición de pensamiento (Popper, Conjeturas y refutación, capítulo 4) desaparezca en un futuro.
***
  Continuemos con la reconstrucción de Frederick: Cualquier justificación de la atribución de verdad o falsedad a una explicación es siempre falible (con la excepción de las justificaciones de las explicaciones matemáticas y lógicas). Por ende, toda justificación de la verdad o falsedad de una explicación es siempre revocable. Por esto, la finalidad de la actividad intelectual (y de la metodología del conocimiento) no ha de ser la búsqueda de verdades (o falsedades) irrevocables. He aquí una versión de la tesis del falibilismo epistemológico y una de sus consecuencias metodológicas.  
  Ahora, se puede proponer que la finalidad del conocimiento racional es la ubicación de mejores explicaciones. Popper plantea un conjunto de procedimientos que deben colaborar en el alcance de tal fin. Tales son procedimientos instrumentalmente racionales. Por su parte, los que impiden alcanzar esa finalidad son procedimientos irracionalistas.
  Obviamente, se requiere establecer estipulativamente cuáles son las características de las buenas (o mejores) explicaciones. He aquí un conjunto de condiciones necesarias de las buenas (o mejores) explicaciones:
(a)                    La explicación ofrece soluciones a problemas no triviales.
(b)                   La explicación no es inconsistente (no afirma una contradicción).
(c)                    La solución presentada por la explicación efectivamente resuelve el problema, en vez de dejarlo irresuelto, y soporta mejor las críticas que otras soluciones alternativas.
(d)                   La explicación resuelve los problemas que intentaba solucionar e –incluso- otros.
(e)                    La explicación implica más predicciones y observaciones falsables que otras soluciones alternativas. Adicionalmente, no es falsada.
(f)                     La explicación genera nuevos e interesantes problemas.
(g)                    La explicación es más simple que sus alternativas.
(h)                   La explicación corrige errores o defectos de sus alternativas.
(i)                     La explicación no es PM, sino que es falsable y/o científica y no ha sido falsada.
Para alcanzar estos fines, Popper sugiere algunos procedimientos generales:
i.             Se deben[5] criticar las explicaciones existentes, sometiéndolas a test empíricos.
ii.                      A partir de las soluciones a un problema, debe intentarse localizar aún nuevos problemas (y –luego- nuevas respuestas).
iii.                    Deben formularse los problemas y las soluciones de la forma más clara y simple posible (esto favorece la discusión argumentativa).
iv.                    Se deben someter nuestras propuestas a la crítica. Deben buscarse test o evaluaciones empíricos para nuestras explicaciones científicas.
v.                      Las explicaciones pueden (es permisible) sobrevivir a una crítica mediante correcciones del conocimiento. Empero, estas correcciones son racionalmente permisibles sólo si la explicación en cuestión logra así resolver nuevos problemas.
vi.                 En el caso de explicación científica, se puede evitar una falsación mediante modificaciones del conocimiento básico o de las hipótesis complementarias utilizadas. No obstante, estas maniobras son admisibles solo si la explicación corregida tiene nuevas implicaciones falsadoras y sobrevive a esos intentos de falsación (y no es un estratagema ad-hoc –supra-).  
vii.                  Deben abandonarse las respuestas de cuestiones que no son genuinos problemas.
viii.                 No debemos intentar justificar (los errores de) nuestras propuestas, sino que debemos buscar mejorarlas o remplazarlas por otras nuevas.
Nota bene:
Vale la pena llamar la atención sobre algunos respectos que muchas veces llevan a malentendidos y trivializaciones de estas ideas popperianas:
a.                       Popper no consideraba que este fuera un listado completo de los procedimientos necesarios para la dinámica del conocimiento científico (racional). Por otro lado, también podrían formularse de otra forma.
b.                       Es obvio que este modelo diacrónico incluye solo las actividades de crítica argumentativa y racional. Ahora, esto no quiere decir no se den (i.e. que no existan) cambios en el conocimiento científico debido a otros determinantes. Sencillamente, el modelo no los incluye, pues aquí interesa el progreso racional, y no el mero cambio. Me parece claro que esta es una idea axiológicamente cargada.
c.           No se niega que hayan existido lugares y periodos históricos en que estos fines y procedimientos tuvieran poco (o poquísimo) papel en la dinámica del conocimiento. Estas son sociedades y periodos históricos especialmente dogmáticos.
d.                       Notoriamente, estos procedimientos y fines pueden desaparecer en un futuro (o incluso pueden estar desapareciendo).
***
3.                      Conclusión y epílogo
Hasta aquí la reconstrucción de la síntesis regimentada y ordenada que hizo Frederick sobre la epistemología del racionalista crítico K. R. Popper. Las propuestas de Popper son un gran avance frente a las posiciones gnoseológicas tradicionales y actuales: frente a la afirmación de dogmas y fuentes seguras del conocimiento, se pone énfasis en la práctica social y en el papel epistemológico de la crítica (que se considera valiosa). La concepción filosófica de base asume la falibilidad de la condición existencial humana y –por ende- de nuestro conocimiento. Adicionalmente, esta asunción no deja impasible nuestras decisiones metodológicas claves. Por el contrario, ahí tienen un papel central el error y la crítica, que dejan de ser una lacra y estorbo y se transforman en el principal motor del progreso de nuestro conocimiento racional. Creo que esto último es una marca distintiva del racionalismo crítico (frente a otras formas de falibilismo o escépticismo).
Concluyo con un pasaje del escrito de Frederick, en que se valora la importancia de los procedimientos críticos presentados líneas atrás: “Todo procedimiento epistémico en conflicto con (i)-(viii) es irracional, dadas las finalidades epistémicas establecidas; [y] son pseudo-científicas en conexión con enunciados falsables o científicos. Trasgresiones de (i) y (ii) son incompatibles con la búsqueda del conocimiento, dado que esquivan los esfuerzos por localizar mejores explicaciones. Toda trasgresión de (iii) es obscurantista. Eso condena a la mayor parte de la filosofía continental. Trasgresiones de (iv) o (viii) son incompatibles con la búsqueda de mejores explicaciones. De ahí, la epistemología contemporánea es irracional. Faltas a los procedimientos (v) o (vi) son [estratagemas] ad-hoc. Estas son por consiguiente irracionales en un sentido similar a las trasgresiones de (iv) y (viii) pues son intentos de salvar una explicación existente y defectuosa, en vez de buscar una mejor. El incumplimiento de (vii) es [propio del] escolasticismo, produciendo enunciados que son irrelevantes, oscuros, confusos o triviales. Buena parte de la filosofía analítica actual es de tal clase” (Frederick, 18 May 2015,  6).



[1] Visible mediante el vínculo https://www.academia.edu/12378320/A_Regimented_and_Concise_Exposition_of_Karl_Popper_s_Critical_Rationalist_Epistemology
[2] En su escrito, Frederick utiliza la siguiente bibliografía primaria y secundaria:
Frederick, Danny. 2010. ‘Two Concepts of Rationality.’ Libertarian Papers 2/5. Available here:
https://www.academia.edu/213888/Two_Concepts_of_Rationality
__________. 2015. ‘The Contrast Between Dogmatic and Critical Arguments.’ Organon F 22(1): 9-
20. Available here:
https://www.academia.edu/7457820/The_Contrast_Between_Dogmatic_and_Critical_Argum
ents
__________. MS. ‘Theoretical and Practical Reason: A Critical Rationalist View.’ Available here:
https://www.academia.edu/793164/Theoretical_and_Practical_Reason_A_Critical_Rationalist
_View
Popper, Karl. 1957. ‘The Aim of Science.’ In his 1983, pp. 131-46.
__________. 1958. ‘On the Status of Science and of Metaphysics.’ In his 1963b, pp. 184-200.
__________. 1959. The Logic of Scientific Discovery. London: Hutchinson.
__________. 1963a. ‘Truth, Rationality, and the Growth of Scientific Knowledge.’ In his 1963b, pp.
215-50.
__________. 1963b. Conjectures and Refutations. London: Routledge and Kegan Paul (fourth edition,
1972).
__________. 1982. Quantum Theory and the Schism in Physics. Totowa, NJ: Rowman and Littlefield.
__________. 1983. Realism and the Aim of Science. London: Routledge.
__________. 1994. ‘The Myth of the Framework.’ In his The Myth of the Framework, pp. 33-64.
London: Routledge.
[3] Esto es, de los productos intersubjetivos de la actividad científica: teorías, argumentos y enunciados.
[4] Sobre la importancia de esta idea, ver, Ian Jarvie festschrift paper: Popper’s Institutional Turn (visible mediante el vínculo http://www.criticalrationalism.net/2017/07/04/ian-jarvie-festschrift-paper-poppers-institutional-turn/). Ahí también se comenta el la ceguera de Popper a la relevancia de esta concepción.
[5] Claramente, estas son reglas anancásticas. 

miércoles, 7 de enero de 2015

Estudios sobre racionalismo crítico: Preguntas y respuestas sobre meta-teoría de la ciencia y falsacionismo



Alejandro Guevara Arroyo

El economista Adrián Brenes[1] me dirigió, hace un tiempo, un conjunto de preguntas sobre metodología de la ciencia y falsacionismo. Redacté los siguientes párrafos para intentar dar respuesta a sus consultas. Dado que se ocupa de temas de filosofía de la ciencia, cabe agregar que esta es un texto con terminología técnica.
Las preguntas constituyen cuestiones más bien avanzadas de las problemáticas meta-teóricas (i) de la validación de hipótesis científicas y (ii) de la demarcación (entre ciencia y no ciencia). A continuación, mi respuesta a las preguntas.

1)             En la terminología de Popper, ¿se podría decir que 2+2=4 es falsable? Después de todo, existen "hipótesis" cuya falsedad se puede demostrar (tal como 2+2=5).

Respuesta:


(I)  En su Lógica de la investigación, Popper señala que el criterio de la falsación está dividido en dos niveles de normas o reglas: (a) lógicas o formales y (b) metodológicas propiamente. Toda teoría (que es, en primer lugar, un conjunto de enunciados) se evaluará escalonadamente: primero mediante las reglas lógicas y luego mediante las metodológicas (o epistémicas). Estos criterios son:
(a.1): El requisito de coherencia lógica interna del sistema de enunciados (i.e. no contradictoriedad).
(a.2): El segundo criterio discrimina entre teorías con contenido empírico que podrían ser verdaderas y meras tautologías.
(a.3): Finalmente, tenemos la comparación lógica entre los distintos sistemas de enunciados, con vistas en determinar si una teoría podría solucionar más problemas científicos relevantes (en caso de ser verdadera) frente a otras que le son lógicamente contrarias.
(b) El criterio de la falsación en sentido estricto: Deducimos de un enunciado condicional con cuantificador universal, que expresa la hipótesis científica a contrastar (A) y de las condiciones iniciales (I), un enunciado singular (C), que es una implicación contrastadora.
Ahora bien, si C es falso (sencillamente, porque no acaece), por modus tolendo tollens, la falsedad se retrotrae de ese enunciado a sus premisas. Así, la teoría científica con consecuencias falsas es falsa. Si una teoría es falsa, se abandona y se busca una mejor (Popper, 1980, 31-32).
(II) Como bien conocés, si una teoría no puede –lógicamente- ser sometida a (b) entonces es infalsable (NB: este criterio es la solución popperiana al problema de la demarcación).
Además, si una teoría responde negativamente a alguna (o varias o todas) las reglas (a) entonces, tampoco es falsable. Una teoría in-falsable puede ser (1) sencillamente, no científica (la teología y/o las matemáticas) o (2) pseudo-científica (i.e. que pretende ser ciencia, v.g el psicoanálisis).
Respuesta concreta a tu pregunta: En el caso de la matemática, si bien puede considerarse que formula conjeturas y –claro está- que es un sistema deductivo, no puede considerarse que el contenido semántico de sus enunciados sea empírico (¬a.2.). De forma que una conjetura matemática no puede ser sometida al criterio de falsación propiamente dicho (i.e. no puede ser sometida a (b)). Esto hace que las matemáticas sean in-falsables.
Empero, como correctamente apuntás, esto no significa que las conjeturas matemáticas no puedan estar sometidas a críticas. Esto en tanto, son sistemas deductivos y por tanto, se predica verdad (i.e. verdad formal) a sus proposiciones en tanto estén adecuadamente inferidas de los axiomas respectivos. V.g. 2+2=5 es falsa, porque no se infiere de los axiomas y reglas fundamentales de la aritmética. Eso sí, está es la forma de crítica que puede tener un sistema que no refiere a la realidad. No obstante, por lo ya apuntado, estas conjeturas no pueden ser propiamente sometidas a falsación (i.e. son infalsables).
También, intuís sensatamente que hay algún parecido entre la crítica a las conjeturas matemáticas y la falsación. El parecido radica en que, tanto en las teorías científicas sometibles a la falsación como en los sistemas matemáticos, la estructura lógica de sus argumentos es la deductiva.
2)            ¿Si es posible conocer la población total y la hipótesis se cumple para toda la población, cabe decir que ya la hipótesis está aceptada en el sentido de que ya se sabe que definitivamente no puede ser rechazada por nuevas observaciones pues ya se conocen todas las observaciones posibles (población) aun cuando en algún momento la hipótesis tuviera apenas el estado de "no rechazada" debido a que no se habían contemplado todas las posibles observaciones?
Esta es una pregunta compleja. Para responderla debo introducir una breve digresión. La respuesta, a mis ojos, depende de (I) la metodológica (meta-teórica) de la ciencia a la que atendamos y (II) los referentes del término ‘hipótesis’ que estamos teniendo en cuenta. Vamos a lo primero.
(I)        Como bien sabés, el problema meta-teórico de la validación de hipótesis científicas[2] puede formularse así: ¿cuál es el patrón de inferencias válido lógica y epistemológicamente valioso entre una hipótesis científica general y los enunciados particulares de la experiencia? O, en pocas palabras ¿cuál es el criterio que debe utilizarse para considerar lógica y epistemológicamente correcta a una hipótesis científica?
A grandes rasgos, las respuestas han sido de dos clases: (i) aquellas que pretenden confirmar o justificar, positiva y certeramente, la corrección de una hipótesis y (ii) las falibilistas, que consideran que sólo se pueden desarrollar criterios para determinar la falsedad de una hipótesis o en otras palabras, que validan negativamente. El falsacionismo es un caso de las metodologías falibilistas.
Ahora bien,  en (i) están representantes de las metodologías más antiguas. A partir de la clase de inferencias que consideran centrales en los argumentos científicos, se pueden dividir en dos: (a) inductivistas y (b) deductivistas (o hipotético deductivistas –HD- de clase justificacionista). Sobre (a) no diré nada porque no viene al caso (vid la bibliografía al final).
En su versión más sencilla, el método H-D consiste en el uso de inferencias deductivas (i.e. inferencias necesarias y no ampliativas). Específicamente se apela al modus ponendo ponens. Según el método H-D, el enunciado que debe ser confirmado es una hipótesis, de la cual deben deducirse unas consecuencias observables o implicaciones contrastadoras (Hempel). Estas consecuencias observables son contrastadas con la experimentación (en un sentido amplio), con vistas a confirmar o negar la hipótesis. Dado que la deducción es no ampliativa, la verdad de la consecuencia observable, resultado de la contrastación, debe retrotraerse a las premisas.
Existen varias críticas a la idoneidad del método H-D para la confirmación de las teorías científicas.  1. Dada una consecuencia observacional (O1) que confirme a -por ejemplo- H1, esta misma O1 confirmará perfectamente a H2, H3,… Hn hipótesis, todas contrarias con H1. De otra forma: el criterio en cuestión conlleva una falacia de afirmación del consecuente. 2. Igualmente, la crítica falibilista señala que aun cuando confirmemos una implicación contrastadora, existe un horizonte ilimitado (o casi ilimitado) de otras posibles contrastaciones ante las cuales la hipótesis no se ha puesto a prueba. En otras palabras, el conjunto de contrastaciones que se infieren de una hipótesis científica fundamental es ilimitable, pues no podemos tener certeza de lo que sucederá en el futuro. 3. Una serie de problemas que parten de las características lógicas de las hipótesis estadísticas. Dado lo que me interesa explicar, no expondré nada del tercer grupo de problemas (nuevamente, remito a revisar los textos que menciono en la bibliografía).
Carl Hempel desarrolló una corrección formal del criterio, con vistas en esquivar los problemas 1[3] y 2. Consiste en definir el conjunto de posibles contrastadores como un conjunto cerrado, v.g. {a,b,c… f}. Según Hempel, la contrastación satisfactoria de la hipótesis científica con la totalidad de los individuos de tal conjunto, permite afirmar la corrección de la hipótesis en cuestión.
Personalmente, me parece un solución epistemológicamente insatisfactoria: Si la hipótesis es lógicamente universal a toda una clase de posibles situaciones que se infieren de ella, limitar un conjunto de situaciones estipulativamente y post-hoc no evita que de hecho sobrevengan contrastaciones que podrían falsar la hipótesis. Y esto es, en cierto sentido, el problema original 2.
(II)    El sentido del término hipótesis dentro de la filosofía de la ciencia puede ser ambiguo y esa ambigüedad puede llevar a imprecisiones no triviales. Es lugar común considerar que toda hipótesis científica utiliza el cuantificador lógico universal (i.e. “para todo x”). Empero, fuera de esto, existen dos distinciones entre distintos clases de hipótesis que son relevantes para el caso en cuestión que analizamos.
 (i) La primera radica en si es una hipótesis meramente descriptiva (v.g. “todos los cuervos son negros”) o es una hipótesis explicativa y que presenta un proceso de dependencia (v.g. “todos los cuervos son negros, pues esta característica es más ventajosa para la supervivencia de los individuos en el medio en que viven, frente a otros posibles colores del plumaje). Ambas puede presentarse mediante un condicional, v.g.:
  a. Si todos los cuervos son negros, entonces, este cuervo es negro.
b. Si se encuentra en un medio ambiente f, entonces el color más apto para sobrevivir en los cuervos es el negro.
(ii) La segunda distinción relevante entre referentes diferentes del término hipótesis, radica en su nivel de generalidad (o de las coordenadas espacio temporales en las que la hipótesis se aplica). Es indudable que todas las hipótesis científicas tienen ámbitos de aplicación y esto no afecta en nada su característica lógica de universalidad. Así, sabemos que, superada cierta temperatura, las leyes de la química molecular ya no son aplicables (pues ya no hay moléculas).
Creo que es relevante distinguir entre:
(a)         Una hipótesis predictiva de un proceso concreto y circunscrito en el espacio y en el tiempo, v.g todas las personas del barrio x en el tiempo t, recorren los caminos a y b; y
(b)        Una hipótesis con un ámbito que se aplica a toda una clase de hechos en un tiempo continuado (aunque no necesariamente ilimitado). V.g. la Blackmail law, que has enunciado de la siguiente forma:
If
1) an agent A believes that other agent B has command over what A considers a good i,
2) A prefers i to other good j,
3) A has command over j, and
4) B knows 1) and 3),
then
B has command over j.

[Visible en adrianbrenes.blogspot.com]

Por cierto, las hipótesis del sub-conjunto que se encuentra en la interjección entre los conjuntos (i)(b) y (ii)(b), son las más fundamentales lógica y epistemológicamente, y de ellas pueden deducirse las hipótesis científicas de las otras clases.
(III)                        Bueno, después de esta digresión, estoy listo para responder a tu pregunta.

Diría lo siguiente: Dentro de una metodología deductivista (como la mencionada supra), se podría considerar constrastada satisfactoriamente hipótesis (ii)(a) y (ii)(b), sean meramente descriptivas o no. Por ejemplo, para la Blackmail law, se introduciría una definición del conjunto de los posibles contrastadores (v.g. un grupo de personas tal y un tiempo tal) y así, satisfecha la contrastación, quedaría confirmada. Esta estrategia es, reitero, bastante cuestionable.
En cambio, dentro de la metodología falsacionista, una hipótesis de la clase (ii) (b) o cualquiera de las clases distinguidas en (i), no podrá ser lógicamente confirmada sin importar cuantas contrastaciones se realicen. Introducir una estipulación de su ámbito de contrastación no cambia en nada el problema lógico de la falacia.
Ahora bien, desde el falsacionismo, no hay problema en decir que hipótesis descriptivas de procesos concretos o –incluso- hipótesis explicativas de procesos específicos, quedan confirmadas tras realizarse la contrastación respectiva. Esto es así, pues para el falsacionismo, estas últimas clases de hipótesis son a su vez contrastaciones concretas de hipótesis científicas aún más fundamentales.   
Quizá  la hipótesis que proponés en tu pregunta podría ser de esta clase menos fundamental; verbigracia: “en la población A, en el período de tiempo T, existe una relación inversamente proporcional entre el nivel de desempleo f y la inflación de la canasta básica g”. Esta es una descripción; también podría ser una predicción, dependiendo de cómo se formulara. Y, según se mencionó antes, podría ser  -según cierta definición- una hipótesis científica.
3)            ¿Es la afirmación "la Fed emitió dinero" una hipótesis científica? Yo creo tener claro que la afirmación "la emisión de dinero produce inflación" es una típica hipótesis falsable cuya implicación no es trivial. Pero en el primer caso me parece que la afirmación es trivial en el sentido de que ciertas "pruebas" bastan para afirmar con total certeza que son una explicación aceptada (no solo no rechazada) de la realidad.
Creo que mi respuesta a esta pregunta se infiere de lo expuesto en la anterior. Lo que sucede es que dentro de la filosofía de la ciencia existen varios sentido del término “hipótesis científica”. Me parece que tal enunciado sólo es una descripción. No existe en principio ningún problema en que llamés hipótesis a una descripción tan concreta como “FED emitió dinero”. Al final, no existe una esencia semántica de las definiciones de los términos, sino que son convenciones. Empero, sí es de mucha importancia tener presente las mencionadas diferencias entre unas clases y otras de hipótesis y las relaciones lógicas que tienen entre sí.
Como bien apuntas, para el falsacionismo (y también para las metodologías justificacionistas: las inductivistas y las deductivistas), las hipótesis de mayor importancia lógica y epistemológicamente son aquellas que se aplican a clases de hechos (v.g. la clase de los hechos “emisión de dinero”) y que presentan procesos de dependencia real entre distintas clases de hechos (v.g. “la inflación depende –en algún respecto- de la emisión de dinero”). En cambio, los enunciados de descripciones o de explicaciones circunscritas a un hecho concreto, son hipótesis de bajo nivel de generalidad, que se deducen de las de mayor nivel. Aún menor importancia tienen las definiciones, que son instrumentos convencionales. Esta mayor o menor importancia se justifica de distintas formas. Pero esta es otra cuestión.
4)            Bibliografía de consulta
Bunge (1983). La investigación científica. Barcelona: Ed. Ariel.
Popper, K.R. (1980). La lógica de la investigación científica (Traducción de Victor Sánchez de Zavala, quinta reimpresión). Madrid: Tecnos.
Hempel, C. (1973). Filosofía de la ciencia natural. Madrid: Alianza.
Salmon, Earman, Glymour, Lennox, Machamer, McGuire, Norton, Salmon & Schaffner, (1992). Introduction to the Philosophy of Science.  Indianapolis/Cambrige: United States of America.



[1] Adrián Brenes publica con frecuencia eruditas y agudas entradas sobre economía, política, filosofía y religión, en su blog http://adrianbrenes.blogspot.com/. Con motivo de este intercambio y de sus estudios en epistemología de la economía, publicó la entrada visible en la siguiente dirección http://adrianbrenes.blogspot.com/2012/11/a-manifesto-on-general-epistemology.html.
[2] Debe distinguirse este problema de otros dos diferentes: el problema de la metodología del descubrimiento científico (i.e. ¿cómo debe investigarse para obtener ciertos resultados?) y el problema de la demarcación.
[3] Esta simplificación de la corrección hempeliana sólo es pertinente para solucionar el problema 2. Para presentar la solución hempeliana al problema 1., tendría que realizar un desarrollo más complicado. Por razones de sencillez y de que no es necesario para lo que intento explicar, me ahorraré tal desarrollo. Cualquiera sea el caso, si interesa conocer estas cuestiones véase el texto de Salmon y Earman que menciono en la bibliografía.